Bajos costos de operación.
Alta eficiencia en el sistema de retrolavado, minimizando la creación de zonas muertas y prolongando la vida del filtro.
El retrolavado se realiza con agua del mismo proceso.
Equipo diseñado con dimensiones específicas, de acuerdo a la necesidad de operación de cada cliente.
La pérdida de lecho o su degradación es mínima.
Remoción mayor al 90% por peso de sólidos suspendidos mayores a dos (2) micrones y de aceites en agua.
Menores costos y menores tiempos de entrega con respecto a los equipos importados.
Asistencia técnica inmediata.
El software empleado para la automatización es compatible con los demás equipos que conforman una planta completa de tratamiento de aguas residuales.